Y no me estoy refiriendo a Manel Fuentes, sino al personaje que aparece al final de este reportaje.
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13 de diciembre de 2007
Este hombre da miedo
26 de septiembre de 2007
Curro digno
Este es el último de los comentarios que se me quedaron guardados desde antes del verano. El caso es que desde hace meses aparecen pintadas firmadas por la UJCE en Salamanca con textos como "Trabajo digno", "Vivienda digna" y cosas por el estilo. No estoy en contra de las propuestas, pero sí me extraña que las haga un grupo comunista. Las organizaciones de izquierda se olvidan de exigir que los medios de producción estén en manos de los trabajadores para empezar a solicitar que haya condiciones dignas de empleo, vivienda, salud... que igual podría firmar el Partido Popular sin ruborizarse. Es el signo de los tiempos, que deja de lado las revoluciones para tratar de que el sistema sea más justo, tratando de pulir sus defectos. No me quejo, pero espero que dentro de diez años las organizaciones radicales de izquierda no empiecen a pedir "IPODS para todos". No podría soportar ese nivel de pijerío, la verdad.
18 de mayo de 2006
Teatros que se cierran: especulación inmobiliaria
Otro teatro que puede desaparecer. Esta vez en Madrid. Los ciudadanos no podemos quedarnos parados ante la presión inmobiliaria de los que ganan cada día más gracias a los que tenemos cada día menos. Tenemos derecho a mantener nuestra cultura. Tenemos derecho a que no se cierren nuestras salas.
No al cierre del Teatro Bretón en Salamanca.
Por la rehabilitación del Juan del Encina de la Universidad de Salamanca.
No a la desaparición del teatro Albéniz de Madrid.
No al cierre del Teatro Bretón en Salamanca.
Por la rehabilitación del Juan del Encina de la Universidad de Salamanca.
No a la desaparición del teatro Albéniz de Madrid.
Etiquetas:
especulación inmobiliaria,
política,
teatro
29 de octubre de 2005
La cobertura de los móviles y la cumbre
Día 1 de octubre: paseo por la calle Libreros de Salamanca. Me llama una amigo. Como siempre que voy por esta calle y me llaman por teléfono, le digo a duras penas que estoy en un sitio sin cobertura para el móvil, que ahora le llamo, que sí, que te llamo; no, no digo nada del ramo, que ahora te llamo...¿Antonio? ¿Antonio? Se cortó
Día 20 de octubre: paseo por la calle Libreros. Recuerdo que tengo que hacer una llamada y, mecánicamente, sin darme cuenta de dónde estoy, marco el número en mi móvil. Hablo con la persona con la que tenía que hablar sin problemas a lo largo de toda la calle. Cuando llego al final y cuelgo me doy cuenta de lo que ha ocurrido. Miro el teléfono. La cobertura está a tope. ¿Qué ha pasado? ¿Han servido de algo mis llamadas a Movistar quejándome del servicio? Miro al fondo de la calle y vislumbro el perfil de la entrada de la Universidad antigua. Hace apenas una semana que terminaron las reuniones de la Cumbre Iberoamericana de jefes de estado. Pienso: ¿por qué tenemos que esperar a que nos visiten las "personas importantes" para que se resuelvan nuestros problemas? Los ciudadanos tendrían que luchar para que se celebren cumbres en los barrios más pobres de las ciudades, barrios como San José o Buenos Aires en Salamanca, Lavapiés en Madrid, la Viña o Santa María en Cádiz, las Tres Mil en Sevilla... Aunque igual lo que hay que hacer es suspender la cumbre e invertir lo que se gastan en hoteles de cinco estrellas en mejorar esos mismos lugares. Pero a eso se le llama invertir y lo mismo no sale en la portada de los periódicos, claro...
Día 20 de octubre: paseo por la calle Libreros. Recuerdo que tengo que hacer una llamada y, mecánicamente, sin darme cuenta de dónde estoy, marco el número en mi móvil. Hablo con la persona con la que tenía que hablar sin problemas a lo largo de toda la calle. Cuando llego al final y cuelgo me doy cuenta de lo que ha ocurrido. Miro el teléfono. La cobertura está a tope. ¿Qué ha pasado? ¿Han servido de algo mis llamadas a Movistar quejándome del servicio? Miro al fondo de la calle y vislumbro el perfil de la entrada de la Universidad antigua. Hace apenas una semana que terminaron las reuniones de la Cumbre Iberoamericana de jefes de estado. Pienso: ¿por qué tenemos que esperar a que nos visiten las "personas importantes" para que se resuelvan nuestros problemas? Los ciudadanos tendrían que luchar para que se celebren cumbres en los barrios más pobres de las ciudades, barrios como San José o Buenos Aires en Salamanca, Lavapiés en Madrid, la Viña o Santa María en Cádiz, las Tres Mil en Sevilla... Aunque igual lo que hay que hacer es suspender la cumbre e invertir lo que se gastan en hoteles de cinco estrellas en mejorar esos mismos lugares. Pero a eso se le llama invertir y lo mismo no sale en la portada de los periódicos, claro...
28 de octubre de 2005
África. Una conversación
Entra en escena el Hombre 1. El Hombre 2 está sentado resolviendo problemas (de física, de matemáticas...).
Hombre 1: Buenos días.
Hombre 2: Buenos días. Usted me dirá.
Hombre 1: Que me he enterado de que van ustedes a promover el desarrollo de África.
Hombre 2: Claro, claro. Es que queremos evitar las oleadas de inmigración masiva esas que quedan tan mal en la tele.
Hombre 1: Ya, ya, si yo le comprendo pero estoy muy alarmado.
Hombre 2: Pues no debería amigo mío. La solución está en marcha. Vamos a hacer que África tenga industria, empresas, capitalismo, televisión y muchos anuncios con sus propios productos y sus propios actores para convertir en ciudadanos de primera categoría a esos que ahora son sólo habitantes indígenas de países pobres. Así no se quedarán embobados viendo nuestras televisiones vía satélite y se les quitarán las ganas de venir aquí a malvivir vendiendo en el top manta o trabajando casi como esclavos.
Hombre 1: Pero si eso es lo que me preocupa, precisamente.
Hombre 2: ¿Cómo?
Hombre 1: Vamos a ver: si usted ayuda a que haya industria en los países pobres de África la gente se va a quedar a trabajar allí y no va a querer emigrar. ¿Cómo consigo yo entonces ser competitivo si no tengo a mi disposición a cientos o miles de inmigrantes que trabajen por dos céntimos y estén dispuestos a vivir en las peores condiciones? ¿Sabe usted lo que va a pasar? Que la fruta la va a recoger Rita, o vamos a tener que ponerla por las nubes para poder pagar los sueldos que cobra la gente legal y no le digo nada de lo que va a subir el coste de las construcciones si le tenemos que pagar a todo el mundo lo que pone en los convenios.
Hombre 2: Ya, pero yo tengo que dar la impresión de que estamos luchando contra la gente como usted que explota a los trabajadores de un modo inhumano.
Hombre 1: No se está enterando. Si damos industria a África van a empezar a producir a un precio mucho más barato que nosotros porque su mano de obra es baratísima. Y no me diga que les freiremos a aranceles. Ya ve usted lo que pasa con China, que al final nos inunda con ropa barata y el pobre de Adolfo Domínguez va a tener que pedir limosna dentro de poco.
Hombre 2: Hombre, pues ahora que lo dice...
Hombre 1: ¿No ve que si dejamos que África tenga industria propia los de aquí vamos a perder competitividad? Tiene usted que dejar de lado esa idea de industrializar a África. Es mucho mejor explotar a un pobre dentro de nuestra casa que competir con un igual que está fuera.Además, así fomentamos la xenofobia y el odio contra los extranjeros y promovemos los sentimientos más bajos de la gente para que no piensen demasiado.
Hombre 2: Es usted muy listo. Tiene razón. Con el miedo metido en el cuerpo la gente suele ser dócil.
Hombre 1: Eso es. Si quiere, de cara a la galería, para que parezca que estamos haciendo algo por esos países, vamos a externalizar la producción de alguna empresa de este país, haciendo que se fabrique allí y pagando sueldos que para nosotros serían de miseria pero que para ellos es lo mejor a lo que pueden aspirar. Así parecerá que los estamos ayudando a desarrollarse aunque, eso sí, los beneficios vienen para nosotros otra vez.
Hombre 2: Hombre, visto así... Además, que ahora que lo pienso tanta industria en un sitio tan salvaje como África lo mismo es malo para la ecología. Hay que evitar la contaminación del planeta ¿no?
Hombre 1: Estamos de acuerdo. La ecología es lo primero.
Hombre 2: No sabe el peso que me quita de encima.
Hombre 1: No sabe el peso que me quita de encima.
Hombre 1: Buenos días.
Hombre 2: Buenos días. Usted me dirá.
Hombre 1: Que me he enterado de que van ustedes a promover el desarrollo de África.
Hombre 2: Claro, claro. Es que queremos evitar las oleadas de inmigración masiva esas que quedan tan mal en la tele.
Hombre 1: Ya, ya, si yo le comprendo pero estoy muy alarmado.
Hombre 2: Pues no debería amigo mío. La solución está en marcha. Vamos a hacer que África tenga industria, empresas, capitalismo, televisión y muchos anuncios con sus propios productos y sus propios actores para convertir en ciudadanos de primera categoría a esos que ahora son sólo habitantes indígenas de países pobres. Así no se quedarán embobados viendo nuestras televisiones vía satélite y se les quitarán las ganas de venir aquí a malvivir vendiendo en el top manta o trabajando casi como esclavos.
Hombre 1: Pero si eso es lo que me preocupa, precisamente.
Hombre 2: ¿Cómo?
Hombre 1: Vamos a ver: si usted ayuda a que haya industria en los países pobres de África la gente se va a quedar a trabajar allí y no va a querer emigrar. ¿Cómo consigo yo entonces ser competitivo si no tengo a mi disposición a cientos o miles de inmigrantes que trabajen por dos céntimos y estén dispuestos a vivir en las peores condiciones? ¿Sabe usted lo que va a pasar? Que la fruta la va a recoger Rita, o vamos a tener que ponerla por las nubes para poder pagar los sueldos que cobra la gente legal y no le digo nada de lo que va a subir el coste de las construcciones si le tenemos que pagar a todo el mundo lo que pone en los convenios.
Hombre 2: Ya, pero yo tengo que dar la impresión de que estamos luchando contra la gente como usted que explota a los trabajadores de un modo inhumano.
Hombre 1: No se está enterando. Si damos industria a África van a empezar a producir a un precio mucho más barato que nosotros porque su mano de obra es baratísima. Y no me diga que les freiremos a aranceles. Ya ve usted lo que pasa con China, que al final nos inunda con ropa barata y el pobre de Adolfo Domínguez va a tener que pedir limosna dentro de poco.
Hombre 2: Hombre, pues ahora que lo dice...
Hombre 1: ¿No ve que si dejamos que África tenga industria propia los de aquí vamos a perder competitividad? Tiene usted que dejar de lado esa idea de industrializar a África. Es mucho mejor explotar a un pobre dentro de nuestra casa que competir con un igual que está fuera.Además, así fomentamos la xenofobia y el odio contra los extranjeros y promovemos los sentimientos más bajos de la gente para que no piensen demasiado.
Hombre 2: Es usted muy listo. Tiene razón. Con el miedo metido en el cuerpo la gente suele ser dócil.
Hombre 1: Eso es. Si quiere, de cara a la galería, para que parezca que estamos haciendo algo por esos países, vamos a externalizar la producción de alguna empresa de este país, haciendo que se fabrique allí y pagando sueldos que para nosotros serían de miseria pero que para ellos es lo mejor a lo que pueden aspirar. Así parecerá que los estamos ayudando a desarrollarse aunque, eso sí, los beneficios vienen para nosotros otra vez.
Hombre 2: Hombre, visto así... Además, que ahora que lo pienso tanta industria en un sitio tan salvaje como África lo mismo es malo para la ecología. Hay que evitar la contaminación del planeta ¿no?
Hombre 1: Estamos de acuerdo. La ecología es lo primero.
Hombre 2: No sabe el peso que me quita de encima.
Hombre 1: No sabe el peso que me quita de encima.
26 de octubre de 2005
Los veterinarios aseguran que en España hay "riesgo cero" de contagio de gripe aviar por consumo de huevos o pollo crudo
Me voy quedando tranquilo con respecto a lo que escribí antes. Por suerte los pollos crudos que comemos en España son de España, así que no hay problema, ya que las precauciones sólo se aplican a países como Vietnam o Tailandia. Podemos, pues, seguir comiendo el pollo crudo sin temor. La alarma, por cierto, no vino dada por la Comisión Europea, sino por el portavoz de la Agencia de Seguridad Alimentaria, Herman Koeter, quien dijo que "si uno come la sangre cruda de un pollo infectado, el virus no sería completamente destruido en el estómago", pero parece que el virus se transmite sólo por vía aerea, como las antiguas cartas urgentes. Puedo seguir tomándome tranquilamente mi vasito diario por las mañanas.
No se puede comer carne de pollo cruda
Dice la comisión europea (o lo va a decir, al parecer) que desde este momento no se puede consumir carne de pollo cruda para evitar el contagio de la gripe aviar a los humanos. Terrible noticia para mí. Desde este momento tendré que dejar de tomarme esos higaditos rebosantes de sangre que tanto me gustaban para el desayuno o esa piel de pollo recién despegada de la carne y muy fría, que venía muy bien por las mañanas después de haber estado de juerga toda la noche. Estos de la comisión europea me lo ponen muy difícil. Me están abocando al San Jacobo, empanado y frito. Y luego quieren que sigamos una dieta saludable. Así no hay manera...
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